El blockchain es un repositorio creciente de transacciones organizado cronológicamente en bloques imposibles de alterar. Se replica en tiempo real entre los nodos garantizando que todos tengan la misma versión del repositorio en un momento dado. Este trabaja sobre una red que integra distintos autores. Así se puede generar una transacción y compartirla entre todos los autores para que puedan verificar que todo este correcto y elegir si aceptarla o rechazarla.

Una de las ventajas del blockchain es que permite que todos tengan la misma versión de la transacción y puedan deducir necesidades, con la posibilidad de trabajar en un esquema 100% distribuido de información compartida al mismo tiempo, teniendo la misma visión de la realidad sobre un proceso que los involucra, en palabras de Mauro Flores, Gerente de Servicios de Seguridad de información de Deloitte “democratiza la confianza” con una confidencialidad garantizada.